Milagro y leyes de la naturaleza

Ya hemos insinuado que no hay que imaginar el milagro como una derogación de las leyes de la naturaleza. El milagro no destruye ni violenta la vieja creación. Es signo de una nueva creación que irrumpe con energías inéditas en la historia humana.

Puede ayudarnos la siguiente comparación, que dejamos desde luego dentro de su propio límite de comparación:

Así como las funciones del ser viviente trascienden la capacidad de la materia inerte sin revocar sus leyes.
Y así como el espíritu del hombre sobrepasa las energías físicas y biológicas de la materia instrumentándolas en actividades de nivel superior  como son las de la inteligencia, de la imaginación creadora, de la libertad, del amor, de la conducta moral.
Así también las energías sobrenaturales de la nueva creación fundada en Cristo, generan efectos que superan los de la materia, los de la vida y los del espíritu. no derogándolos sino instrumentándolos en el nuevo orden de gracia.

Los milagros devienen de un más allá de la naturaleza y del hombre y rebasan el horizonte de la ciencia.  Esta los constata como hechos inexplicables como sorpresas que desafían al pensamiento y a la imaginación del hombre. La Filosofía, en su propia esfera, los hace objeto de reflexión en cuanto son hechos indicativos de un orden trascendente.

Pero a ese orden el hombre termina de abrirse por la fe, que es un don gratuito de Dios.
Reacciones:

0 comentarios :

Publicar un comentario

Temas Más Populares

Con la tecnología de Blogger.